sábado, 16 de diciembre de 2017

Gran Teatro: El enfermo imaginario. 1962


Antes de que el título "Estudio 1" marcara a varias generaciones con sus adaptaciones teatrales, incluso antes de que se construyera ese plató que tanta fama alcanzó, TVE ya tenía un espacio teatral destinado a presentar a su público obras de renombre de todos los tiempos y nacionalidades, "Gran Teatro". El viernes 16 de febrero de 1962 presentó uno de esos textos clásicos, "El enfermo imaginario" de Molière. A lo largo de las décadas veríamos muchas más versiones (especialmente reseñable la protagonizada por José María Caffarel en 1979) pero esta fue una de las primeras veces (sino la primera) que la célebre pieza francesa se asomaba a nuestra pantalla y lo hacía con el denominado "elenco propio" de la tele. Encabezaba la función Jesús Puente y le secundaban Giove Campuzano, Asunción Villamil, María Luisa Rubio, Pablo Sanz, Alfonso Gallardo e Ignacio de Paúl. Realizaba el ubicuo Pedro Amalio López, decoraba Bernardo Ballester e iluminaba César Fraile, equipo técnico habitual, no sólo de este programa sino de cualquiera que se emitiera durante su turno. 

martes, 12 de diciembre de 2017

"A plena luz" o el intento de Piqueras de pasarse al magazine


El 16 de septiembre de 2002 Antena 3 presentaba su nueva programación matinal, dos nuevos programas que intentaban separarse de las cadenas que ganaban la batalla de la audiencia desde hacía años, Telecinco con María Teresa Campos en primer lugar secundada por Inés Ballester desde la Primera. Roberto Arce y Marta Cáceres inauguraban la mañana con "Buenos días", un informativo amable al estilo de lo que se podía ver en televisiones europeas, con saloncito incluido en vez del típico decorado de los noticiarios matutinos. Pero la verdadera apuesta de la privada era "A plena luz" comandado por Pedro Piqueras, un veterano de los informativos que había sido estrella de su edición de las 21 h hasta la llegada de Sáenz de Buruaga.


En la presentación a la prensa, el periodista dejó muy claro que la crónica social tendría su espacio pero ni la entendía ni le interesaba (declaraciones a "El País") así que dejaba ese cáliz en manos de Yolanda Alzola, presentadora proveniente de ETB que después se haría fija de "Decogarden". Piqueras se lo tomaba como un reto y pisaba el luminoso plató sin prejuicios y con ganas de aprender (o eso decía) pero no tuvo mucho tiempo de margen para adaptarse a un formato totalmente ajeno a sus competencias. Su única experiencia en este campo fue en el "Buenos días" de TVE a finales de los 80 y aquellos eran otros tiempos así que ni siquiera se podía aceptar comparación entre uno y otro.


A pesar de que "A plena luz" pretendía ser un infoshow a la americana, fijándose sobre todo en el "Good Morning America" de la ABC, España estaba acostumbrada a otras cosas y con el paso de las semanas Piqueras se tuvo que "descorbatar" y bajar a la arena del cotilleo. Sí, al otrora sobrio presentador del Telediario (muy alejado del adjetivo "dantesco" que le haría famoso en su etapa actual en Telecinco) le tocó compartir mesa con Lydia Lozano y Antonio Sánchez-Casado entre otros especialistas en corazón. Su ignorancia sobre vidas ajenas era patente y se notaba más cómodo en las entrevistas a directores, actores, músicos y toreros en promoción. Ni la llegada en noviembre de Mar Saura para conducir un concurso musical al estilo del "La música es la pista" de otra Mar (Flores) en las autonómicas, ni los continuos cambios en la estructura, ni el recorte de tiempo sirvieron para subir la audiencia. Con la llegada de la Navidad el equipo se despidió para siempre, más de 10 puntos de share por debajo de la Campos. El programa se quedó como un intento más de Antena 3 de renovar las mañana... y eso no es poco. 

Fotos cedidas por Atresmedia

domingo, 10 de diciembre de 2017

La gira de "Escala en HI-FI"


En verano de 1966 los actores de "Escala en HI-FI" posaban así de ufanos en el aeropuerto de Barajas (Madrid) justo antes de emprender viaje hacia Benidorm para una actuación estelar. Era la primera vez, tras cinco años en antena, que sus voces reales se oirían en público. Aclaremos algo, eran los protagonistas del programa musical preferido por la juventud, muy por encima de los dos grandes espectáculos que TVE había ofrecido hasta ese momento, "Gran Parada" y "Amigos del martes". En su programa se presentaban las canciones más populares del momento, aquellas que ocupaban los primeros puestos de las listas de ventas (en aquel entonces todavía se vendían muchos singles), esos temas que los más pudientes escuchaban en sus equipos en Alta Fidelidad (High Fidelity, de ahí lo de "HI-FI" que nadie pronunciaba correctamente). Ellos ponían su cara, sus gestos, su pasión interpretativa pero... no la voz, eran unos maestros del play-back y el director, Fernando García de la Vega, organizaba un musical cada domingo a las 20.45 h uniendo esas tonadillas. Después de tantos años en antena, cuando todavía no era habitual que los programas se perpetuaran en la parrilla, los empresarios de las salas de fiestas quisieron aprovecharse de la fama del elenco para contratarles y algunos incluso firmaron con casa discográficas para demostrar que también sabían cantar. Pero esta foto fue el inicio de aquella segunda carrera que apenas duró un par de años. El programa duraría una temporada más y no todos los actores y actrices tuvieron la misma suerte, algunos siguen en activo como Concha Cuetos, María José Goyanes, María José Alfonso o Luis Varela (quinto empezando por la izquierda en la foto) y otros han desaparecido por completo de los medios como la bellísima Carolina Cromsted. En la feliz instantánea reconocemos a algunas estrellas de la temporada 65/66: Antonio Alfonso (primero por la izquierda), Guadalupe (que abandonaría el show unos meses después), Jorge del Moral (cuarto por la izquierda), Margaret B. Peters (en el centro), Rosa Álvarez (segunda por la derecha) y Rafael García Loza (extremo derecha).

   He aquí uno de los pocos programas que se conservan de esa época:

domingo, 3 de diciembre de 2017

"Historia de las series", un trabajo enciclopédico de Toni de la Torre


Uno de los problemas que se encuentra el español aficionado a la televisión que tiene curiosidad por aprender algo sobre la historia del género es la falta de bibliografía fiable. Si los estudiosos tienen que acudir a hemerotecas, libros en inglés, DVD de zona 1 o salas de visionado de instituciones públicas o privadas, el espectador sin acceso a esos medios se encuentra un vacío tremendo. Las webs de fans o wikipedia no suplen esa carencia y, habitualmente, están llenas de errores que se van perpetuando al pasar de una página a otra. Por todo eso se recibe con alegría el libro "Historia de las series" de Toni de la Torre editado por Roca en su colección Vamos en Serie. De la Torre lleva años demostrando su amplio conocimiento en ficción internacional en libros como "Series de culto" o "La vida según Sheldon" y en sus colaboraciones en la revista Cinemanía y en las cadenas catalanas de radio y televisión respectivamente RAC1 y 8TV. Esta vez se ha superado a sí mismo con un tochazo de más de 500 páginas en las que cumple lo que promete el título, un recorrido histórico por las series más representativas del mundo, aquellas que cambiaron la visión de este género. Y lo más interesante es que no se detiene en sus tramas, cotilleos sobre los actores o listado de capítulos, como es habitual, sino que nos presenta el contexto en el que comenzaron su emisión, la lucha de sus productores para ponerlas en marcha o la recepción del público ante ciertas audacias argumentales. Por primera vez en nuestro país podemos aprender la historia del medio, desde los primeros experimentos de la BBC en los años 30 hasta la revolución de la "nueva televisión" que huye de la periodicidad como Netflix pasando por el triunfo de las antologías en los años 50, las series de acción de los 60, las miniseries de los 70, las soap operas de lujo de los 80, las procedimentales de los 90 y el retorno de la tele de autor gracias a HBO. Este es un libro para verdaderos devotos o para aspirantes a guionistas, directores y realizadores. Una biblia manejable y que nos da muchas pistas para buscar más datos y atrevernos a visionar series de las que nunca habíamos oído hablar. 

domingo, 26 de noviembre de 2017

La renovación del TD 2 en 1980

Secundino González y Cristina Gª Ramos en el austero decorado del TD 2 en los estudios de Prado del Rey

El comienzo del año 1980 trajo aires renovados para la Segunda Edición del Telediario. Si Eduardo Sotillos había iniciado una nueva etapa durante la Transición al tiempo que Lalo Azcona hacía lo propio en la Primera Edición, ahora se reforzaba ese cambio, sobre todo a nivel estético y el peso del informativo no era tan personal como lo había sido hasta ese momento. Se primaba la actualidad a pesar de que la técnica no siempre permitiera que se elaboraran reportajes con una mínima calidad en la misma jornada y se daba la oportunidad a los propios periodistas de presentar las informaciones que ellos mismos habían elaborado intentando desterrar, como estaba sucediendo también en la radio, la figura del locutor, perfecto en su dicción pero demasiado frío. Joaquín Castro había asumido  la labor de dirección en 1978 y aparecía ante las cámaras en ocasiones especiales como la entrevista en directo1al canciller alemán Helmut Schmidt durante su visita al país. Castro reconocía que "en realidad, en los telediarios está todo inventado, no se pueden hacer innovaciones. En el terreno de la información tenemos un techo planteado de antemano, no somos nosotros quienes lo establecemos. La información es única y tiene que ser solamente información. El único cambio sustancial que se podía hacer era este porque otra cosa que se hiciera quedaría fuera. Se podrá hacer mejor o peor pero nunca más allá porque no queda nada por inventar". Así de claro se manifestaba en la revista TeleRadio en un momento en el que los jefes se daban cuenta de que el paso que quedaba por dar era el de conseguir dar la imagen del día... en el propio día. 

Cristina García Ramos en su debut para todo el país tras 8 años en TVE Canarias

"Si no damos imágenes estamos a punto de convertirnos en radio. La máxima aspiración de un telediario es que la imagen lo diga todo. El problema está en conseguir esa imagen a tiempo, sobre todo cuando se trata de noticias de última hora. Ahora no disfrutamos de los medios que hagan posibles las imágenes en el momento. Será distinto cuando lleguen las cámaras autónomas, las ENG" afirmaba Castro. Esta era una de las grandes reclamaciones de los periodistas del Ente y se miraba con envidia a países cercanos como Francia o Reino Unido donde ya se estaban utilizando, aunque no de forma general, las cámaras de vídeo portátiles. Para que entendamos hoy por qué el director se quejaba de ese incoveniente debemos recordar que todavía se usaba el soporte cinematográfico para las grabaciones en exteriores y eso suponía que había revelar el negativo. Los reporteros llegaban sobre las 19 h con el material grabado y tenían que esperar turno en el laboratorio... porque sólo había uno. El realizador, Mauricio Rico, tenía una escaleta elaborada por dirección y todos los textos escritos por los redactores pero cuando comenzaba el TD a las 21 h no sabía de qué imágenes iba a disponer. Obviamente no se podía montar un reportaje en esas condiciones rodado esa mañana o tarde y por eso había locutores en el estudio que leían las noticias en directo mientras se ponía la secuencia montada en "colas".

La presentadora en redacción junto al director y una compañera

Cristina García Ramos era la nueva presentadora "oficial" en sustitución de Adela Cantalapiedra, la "guía" entre las distintas secciones, y se elegía una periodista y no una locutora para afianzar el "nuevo aire" del TD 2. Venía de comandar los Servicios Informativos en TVE Canarias y fue la primera isleña a la que se le permitió presentar sin disimular su acento. A Cristina le acompañaban en plató Tello Zurro y Vicente Martínez Torres como locutores principales y varios periodistas como responsables de sección en pantalla: Secundino González para Internacional, Luis Ignacio Parada en Economía y Tom Martín Benítez en Laboral (sección que más adelante se llamaría Social o Sociedad). Entre los redactores y reporteros encontramos caras como las de Alejandro Heras Lobato, Marisa Goi, Santiago González, Martínez Galán, Juan José Calleja y Aurelio Rodríguez coordinados por Carlos Hidalgo. Este equipo se mantuvo durante un tiempo y las ideas permanecieron, la evolución en los Telediarios era ya imparable, al menos técnicamente.

martes, 21 de noviembre de 2017

El debut de Fernán Gómez en TVE


Hace 10 años que uno de los actores más populares de nuestro país nos dejó pero Fernando Fernán Gómez fue mucho más que eso. Hoy sus películas como guionista o director son reconocidas por la crítica y el espectador exigente, han tenido que pasar décadas para que sean valoradas en su justa medida después de haber sido, en su gran mayoría, auténticos fracasos de taquilla. Con una impresionante carrera en el cine y no menos importante en teatro, fue la televisión el medio que menos frecuentó si bien nos dejó trabajos como "El Pícaro", "Juan Soldado", "La última cinta" o, en sus últimos años, "Los ladrones van a la oficina" y "Cuéntame cómo pasó". Fernán Gómez pisó los estudios del Paseo de la Habana bien pronto, casi desde los inicios de nuestra tele pero sólo como entrevistado en programas como "Rendez-vous". Su verdadero debut profesional en TVE fue el 24 de junio de 1962 en el denominado Estudio 3, o sea, uno de los platós de Sevilla Films. Allí se realizaba el programa "Dos en uno" realizado por Pedro Amalio López y que era una amalgama de géneros, con entrevistas y concursos presentados por el ubicuo Jesús Álvarez, actuaciones musicales y fragmentos de obras teatrales que estaban en ese momento en salas madrileñas. Y es ahí donde se produce la primera aparición actoral de Fernán Gómez. Aquella temporada triunfaba en el Reina Victoria con Conchita Montes en su versión de "Mi querido embustero" y ambos representaron varias escenas ante las tres cámaras del programa. Unos días antes respondía a las preguntas de un reportero de la revista "TeleRadio": "No me gusta la televisión. He visto mucho pero no me he aficionado a ella. Prefiero ver cine aunque reconozco la gran ventaja de la televisión, que se puede gozar con toda comodidad en casa. Pero yo prefiero la calle. A mí me gusta mucho la calle, la tertulia en el café, etc." 

domingo, 19 de noviembre de 2017

Marta Reyero, elegante credibilidad


Hace años que la vemos los fines de semana en Cuatro pero durante más de una década fue uno de los rostros indispensables de los informativos de PRISA, Canal + primero y CNN+ después. Su calma al transmitir las noticias era su sello junto a una imagen rompedora para la época, pelo largo liso y cejas anchas, recordando a la magnífica Inka Martí. Con el tiempo su apariencia ha variado ligeramente pero lo que sigue incólume es su seguridad frente a las cámaras, esa serenidad que encajaba muy bien con la forma de hacer del Plus en los noventa. 


Natural de León, estudió en Oviedo Filosofía y Letras y ahí comenzó un idilio con Asturias que se mantiene y que lleva al equívoco sobre sus orígenes. Fue en el País Vasco donde se licenció en Periodismo pero enseguida regresó a la tierra de la sidra para iniciarse profesionalmente en la radio, en la Cadena SER, y después formar parte del Centro Territorial de TVE en la comunidad. A nivel nacional se estrenaría precisamente en la SER, en el "Hora 25" del añorado Carlos Llamas. Más tarde se bregaría ya como editora y presentadora del "Hora 20" pero su gran oportunidad llegó con una cadena minoritaria que todavía luchaba para llegar al millón de abonados y cuyos informativos en abierto tenían una audiencia exigua pero fiel, Canal +. Fue la madrugadora de "Redacción" (así se llamaba aquel noticiario) desde 1994. En la última etapa de la cadena, todavía con Hilario Pino en la noche, ella se hizo cargo del de mediodía coincidiendo con un cambio de imagen global que hacía que el decorado tuviera ciertas similitudes con el de "Lo + Plus". 


En 1999 la aparición de CNN+ revolucionó Sogecable (el brazo televisivo de PRISA por aquel entonces) y se unificó la mínima plantilla de los informativos del Plus con la de la gran franquicia de Ted Turner. Pino se pasó a la entrevista diaria en "Cara a cara" y Marta Reyero ascendió a la división nocturna. Seis años se mantuvo al frente hasta que Cuatro irrumpió en el dial español y como era de la misma compañía los jefazos tuvieron a bien aprovechar su credibilidad ganada de forma tan discreta como segura. Su cambio a la nueva emisora le ahorró la última y decadente etapa de la cadena de noticias 24 horas. 


Desde entonces es uno de los nombres indispensables de sus noticias. En 2006, tras una breve etapa en la edición de mediodía, debutó en los fines de semana con Miguel Ángel Oliver hasta que en 2014 éste fue relevado por Roberto Arce. Y ahí sigue, impérterrita ante los movimientos en la cadena, Reyero. Regresando a su look inicial de mediados de los 90, abandonando el flequillo y saltándose un poco su sobriedad habitual para adaptarse a un formato menos clásico dentro de un género que permite muy pocos cambios. Marta es el ejemplo perfecto para los estudiantes que quieren ser presentadores de informativos: es profesional hasta el extremo, transmite seguridad, huye del protagonismo y, sobre todo, es creíble. Quizás no sea una de las caras más conocidas del medio pero sí es reconocida por los espectadores más exigentes y por la profesión, que la premió con la Antena de Oro en 2011.